Sentirse vivo, el regalo de las pequeñas cosas, el ser yo misma, arrancar de mis entrañas cada palabra, plasmar en papel cada lágrima...¡estoy viva!, y me he vuelto adicta a sentirme así... Sensibilidad medular, maravillosa imperfección, amor verdadero, pura realidad: soy yo...
lunes, 26 de marzo de 2012
El olvido
Quise caer en la desgracia de la desgracia, y envié a esta al olvido... Puedes imaginar mi mundo desde tus ojos, pero no sabes que hace tiempo que abandoné mi cuerpo para poder vivir mi vida. Si supieras lo que pienso cuando te miro a los ojos y sonrío, no hay lugar en mi cabeza, ni en la tierra dónde puedas encontrar semejante pensamiento, quizás por eso, podrás intentar seguir mis pasos, pero no llevas mis zapatos, por eso ignoras el porque he elegido este camino...
El poder de encontrarte a la gente de un pasado que enterraste, y darte cuenta que tú nunca caerás en el olvido, habrá quién podrá ser cómo tú, pero nadie podrá ocupar tu lugar...lo sé porque cuando te vayas, te echaré mucho de menos.
¿Lo mejor de la vida?, ¡la ignorancia!, por eso la felicidad nunca puede ser plena, así que me quedo con pensar que pase lo que pase, seguiré ocupando mi sitio para poderme reencontrar con la gente que tanto he querido y me recuerden quién soy.
A veces el viento helado del que huyes, es el mismo que buscas para refrescarte las ideas, a veces un trago de ese agua tan salada que cura todas las heridas, puede dejarte sin respiración, a veces las personas se marchan para quedarse... y si duele es porque cura, y se llora para reir, se pregunta para poder responder, y...creo que caí en la desgracia de la desgracia, y con ello, decidí enviarla al olvido, ¡eso sí!, esperaré a que sople el viento.
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