Sigo sentada esperando,
para mis ojos no pasan las horas,
mientras mi mirada se pierde en ese horizonte tan lejano.
¿Dónde estarás tu ahora?...
poco importa porque no estás aquí a mi lado.
He perdido el peso de la sinceridad que gasto,
esa que sale, llega y se esfuma sin causar ningún efecto.
Suerte que no puedes verme llorar cuando pienso en ti...
cada vez que te he esperado, no ha sido suficiente,
cada vez que no has estado he tenido que recogerme del suelo,
no son justas las palabras, no es justo el sentimiento,
no es justo que por más que diga, más que haga todo se pierda en el tiempo.
¿El dolor se cuenta en gramos?, para mí el dolor se cuenta en vida,
en esa vida que no tiene precio, y que pierdo a diario
esperando que llegue el momento.
¡Tomáte el tiempo que necesites!,
sigo aquí esperando,
ya no es tan azul ese azul pintado del cielo.
Veo tu sonrisa en cada ráfaga de viento,
¿dónde está la razón de este sentimiento?.
He perdido la esperanza de que entiendas,
que por mucho que diga, por mucho que haga, nunca conseguiré alcanzar ese horizonte,
que por mucho que corra, te perdiste en él y nunca lo toco...
te volviste dolorosamente inalcanzable.
No logré vencerte con cada palabra que te dije,
no hay un pasado para algo que en mi dejó la huella de lo inolvidable.
Pero no hay palabras, ni gestos que puedan con ello,
porque sigo aquí esperando, ya ni te veo.
Siento la pérdida cómo algo tan doloroso, tan profundo...
Cómo siento que no puedas saber que pudo haber alguien que sufrió por ti,
cómo siento que si algún dia conoces la soledad, no sepas que no tienes derecho,
porque hubo alguien que desafió al tiempo y al dolor infinitos esperandote,
pero no existirá jamás poder tan grande para devolverte de nuevo.
Sentirse vivo, el regalo de las pequeñas cosas, el ser yo misma, arrancar de mis entrañas cada palabra, plasmar en papel cada lágrima...¡estoy viva!, y me he vuelto adicta a sentirme así... Sensibilidad medular, maravillosa imperfección, amor verdadero, pura realidad: soy yo...
miércoles, 28 de noviembre de 2012
lunes, 12 de noviembre de 2012
Shhhh!...estoy en trance, atrapada sin remedio, sin fin, ni cura en todo este absurdo,
se me acaban los argumentos, las ganas, las palabras...
absolutamente nada de lo que diga, será nunca suficiente.
Cómo lo absurdo del más sincero "te echo de menos" que pueda salir de mi boca.
No existe espacio dónde quepa todo esto, y mi boca se ha hecho pequeña.
Apareciste, desapareciste y odio la sensación de que siempre quiero más...
y al final parece que yo sea la única que te echa de menos.
Horas a mis espaldas de conversaciones contigo,
las deseadas, que no tienen nada que ver con las que llevamos.
Y no hay sitio para todo lo que siento,
y ya no quedan ganas ni palabras, y importan muy poco mis argumentos,
¿cómo empiezo esto y cómo acabo lo otro?,
hay marea en mi interior,
¡porque siento que esto no tiene remedio y me pierdo en la nada!,
en la nada de la respuesta a algo que digo y ya no encuentro palabras.
Quiero abrirle una ventana a la normalidad en mi vida,
para poder dormir tranquila, haga calor o haga frío.
Quiero que el tiempo trabaje y me ponga en algún sitio,
dónde un "te echo de menos" no se infravalore,
dónde un te quiero, signifique te quiero...
se me acaban los argumentos, las ganas, las palabras...
absolutamente nada de lo que diga, será nunca suficiente.
Cómo lo absurdo del más sincero "te echo de menos" que pueda salir de mi boca.
No existe espacio dónde quepa todo esto, y mi boca se ha hecho pequeña.
Apareciste, desapareciste y odio la sensación de que siempre quiero más...
y al final parece que yo sea la única que te echa de menos.
Horas a mis espaldas de conversaciones contigo,
las deseadas, que no tienen nada que ver con las que llevamos.
Y no hay sitio para todo lo que siento,
y ya no quedan ganas ni palabras, y importan muy poco mis argumentos,
¿cómo empiezo esto y cómo acabo lo otro?,
hay marea en mi interior,
¡porque siento que esto no tiene remedio y me pierdo en la nada!,
en la nada de la respuesta a algo que digo y ya no encuentro palabras.
Quiero abrirle una ventana a la normalidad en mi vida,
para poder dormir tranquila, haga calor o haga frío.
Quiero que el tiempo trabaje y me ponga en algún sitio,
dónde un "te echo de menos" no se infravalore,
dónde un te quiero, signifique te quiero...
viernes, 2 de noviembre de 2012
LA AMAZONA
Es grande rememorarnos en el tiempo sentados aquí, el uno frente al otro,
por mucho que me expliques, por mucho que hables,
nunca sabrás que hace ya mucho que lo sé todo sobre ti.
Me preocupo cómo nadie y te quiero cómo nunca nadie se atrevio a hacerlo,
te guardo en mi interior, cómo algo muy valioso.
Es mi turno y hablar nunca se me dió bien,
puedes pensar que mi mundo es pequeño,
pero es infinitamente más grande que el de cualquiera,
porque mis palabras tienen el peso de aquello que queda en el tiempo
hasta que un dia lo cumplo...
Me miras a los ojos y extrañas aquella princesa frágil que todavía parezco,
trabajé duro para bajar del pedestal y convertirme en la amazona,
que luchó por sobrevivir a la angustia en su dia,
y que luchará más allá del tiempo por mi felicidad y la tuya.
No te precipites, y no juzgues mis lágrimas,
sabes que mi corazón goza de perpetua sensibilidad y contigo la comparto,
no es síntoma de debilidad, ni tristeza,
es señal del cansancio que con el tiempo perdura.
Y podrás ver lo que siempre viste en mis ojos,
porque ante ti y para siempre seguiré siendo la misma...
¡el cariño no se hizo para callarlo!,
y por muy valioso y poderoso que sea el tiempo,
nunca podrá matarlo.
Luché muchísimo por ser la amazona,
que luchará por tu felicidad y por la mía,
y, ya te digo que quizás pienses que mi mundo es pequeño,
permiteme pues que me jacte de la infinidad de la que yo en él gozo,
porque mi palabra es valiosa, más que la vida...
No hay espacio que contenga la grandeza de los actos
que perduran en el tiempo, y en mi corazón hoy aún guardo.
por mucho que me expliques, por mucho que hables,
nunca sabrás que hace ya mucho que lo sé todo sobre ti.
Me preocupo cómo nadie y te quiero cómo nunca nadie se atrevio a hacerlo,
te guardo en mi interior, cómo algo muy valioso.
Es mi turno y hablar nunca se me dió bien,
puedes pensar que mi mundo es pequeño,
pero es infinitamente más grande que el de cualquiera,
porque mis palabras tienen el peso de aquello que queda en el tiempo
hasta que un dia lo cumplo...
Me miras a los ojos y extrañas aquella princesa frágil que todavía parezco,
trabajé duro para bajar del pedestal y convertirme en la amazona,
que luchó por sobrevivir a la angustia en su dia,
y que luchará más allá del tiempo por mi felicidad y la tuya.
No te precipites, y no juzgues mis lágrimas,
sabes que mi corazón goza de perpetua sensibilidad y contigo la comparto,
no es síntoma de debilidad, ni tristeza,
es señal del cansancio que con el tiempo perdura.
Y podrás ver lo que siempre viste en mis ojos,
porque ante ti y para siempre seguiré siendo la misma...
¡el cariño no se hizo para callarlo!,
y por muy valioso y poderoso que sea el tiempo,
nunca podrá matarlo.
Luché muchísimo por ser la amazona,
que luchará por tu felicidad y por la mía,
y, ya te digo que quizás pienses que mi mundo es pequeño,
permiteme pues que me jacte de la infinidad de la que yo en él gozo,
porque mi palabra es valiosa, más que la vida...
No hay espacio que contenga la grandeza de los actos
que perduran en el tiempo, y en mi corazón hoy aún guardo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

