martes, 9 de diciembre de 2014

¡Voy a crear para ti un árbol de navidad!...


¡Voy a crear para ti un árbol de navidad!...
he cogido la escalera más alta y le he pedido ayuda a los ángeles, para que me ayuden a poner las luces dónde mi mano no alcance.
Tendrá muchos pisos, para que decidas desde cual de ellos quieres ver el presente y te sientas seguro por su frondosa copa.
Tendrá muchos regalos colgando, señal de cada abrazo, de cada palabra, de cada sonrisa, de cada beso, para que cuando tu quieras, puedas contarlos y ver lo mucho que te extraño, el bien que haces en mi vida y que cada segundo contigo, para mí, es un regalo.
Tendrá un tronco tan fuerte cómo el cariño que te tengo, y tan duro, cómo cada segundo que te vi llorar o sufrir o posiblemente he sentido que te he perdido este año, para evitar que el viento cuando llegue el duro invierno, lo tire.
¡Tendrá nidos de pájaros, para regalarte la música y la vida!
Tendrá numeras piñas, para que en tu vida, nunca llegue la hambruna y tendrá muchos lazos, para hacerte llegar el deseo de que me sigas regalando momentos a tu lado...
Le pondré muchas, muchas luces, para que nunca veas la oscuridad y nunca te pueda el miedo, y será alto cómo la luna, para que nunca dejes de soñar en alcanzarla.
¡Voy a crear para ti un árbol de navidad!,
para darte las gracias...
para decirte lo que me importas...
para mostrarte que tu vida me es preciosa...
y para desearte, que pases unas muy felices fiestas...
y te subas a lo alto y puedas coger las estrellas y hacer que todo tus deseos se cumplan...

¡FELICES FIESTAS!



jueves, 23 de octubre de 2014

Te dije adiós

Dicen que saber decir adiós es señal de madurez...
He decidido escribir una carta para no despedirme, porqué mañana volverá a salir el sol para mí.
Cuando esperas que pase algo, nunca llega a la altura ni de tus expectativas ni de las circunstancias, y quizás un abrazo, una apuesta, un beso fuera de lugar, un gesto mal comprendido o hasta mal realizado, un hola en el lugar equivocado, ese mensaje que nunca se debió mandar, esa criatura ausente que no inspira al que no siente, ese camino equivocado, esa mirada furtiva, ese apretón de manos...un abrazo....cada abrazo... cada palabra que duele, todo lo que hice, lo que no hice, lo que pensé y lo que ya no pienso, lo que ahora siento, lo que sentí, un juego, un hola en el momento equivocado y una mirada....cada mirada... una sonrisa, un café, la soledad de la despedida, una emisora equivocada, una canción, esa imagen de la autopista, un aroma, una broma, y otro juego, un juego equivocado, con quién no tuvo que ser.
Te lo dí, lo cogiste, lo perdí, te perdí sin decir adiós: te perdiste!. ¡Maldita puerta que ni se cierra ni se abre!, y entonces escuchas algo, algo que duele, que no escucho de tu boca, pero de ella salió, un ¿por qué? en el momento impreciso, después de tantos porqués indica que...una persona, esa persona...la persona equivocada, en el momento equivocado, en el sitio equivocado. Y no soy yo o quizás sí...o lo fui, quizás me hiciste ser, ya no recuerdo.
Te dije adiós en el preciso momento en que te olvidé...
Quizás si haya madurado, quizás sea voluntad, quizás nunca hubo un abrazo lo suficientemente sincero, para ser más poderoso que el veneno que escupiste y me largó de tu lado.


Nota de la autora:
Nunca puede haber nadie (amigo, pareja, conocido, compañero), que te quiera para llenar huecos, que te duela tanto si está cómo si no, que sepa de ti lo suficiente cómo para saber que lo estás pasando mal y no preguntarte, o que te utilice en cada cosa que hace. Gente que utilice tus sentimientos para condicionarte sabiendo que harías cualquier cosa por ellos. Gente que sólo acuda a ti para sacudirse sus miserias y para los buenos momentos te excluya, gente que te abrace porque sabe que tu si lo haces desde el corazón... vuelve a nacer con cada no a una persona así, "los escorpiones y las serpientes siempre se esconden debajo de las piedras".

lunes, 16 de junio de 2014

El "no ser" no tiene sentido

Llevo mucho tiempo detrás de mi inspiración,
creo que se fue un día no muy lejano tras tu adiós incierto.
No hay dolor más grande que el dejar marchar a alguien antes de poder ser...
Y si pienso, la encuentro (¡y es que no falla!),
amarrada a ti, a tu lado, ocupando ese lugar que el tiempo me arrebató.
Nunca debí dejarte marchar...
No creo que dormir sea lo mismo desde entonces,
prefiero estar despierta para soñar.
Es injusto el no ser, porque no tiene lugar.
Me pregunto cada día a cada minuto que estarás haciendo
y espero la señal de que tu pensamiento,
me alcance y me señale con el dedo,
estarás demasiado ocupado siendo feliz sin pensar en lo pasado,
en lo que el tiempo te ha arrebatado o quizás nunca "fue" para ti.
Perdoné el querer sin sentido, perdoné a la vida el haberte puesto en mi camino,
perdoné al tiempo que no te trajera de nuevo después de la magia... nunca "fue".
Sufro porqué nunca debí dejarte marchar, y tu nunca debiste querer marcharte,
de ser así, así quedaron las cosas, perdidas en el tiempo...
a medio camino de un enorme sin sentido,
entre tu paso firme y al frente y mi pensamiento perdido.
Dónde el tiempo no alcanza a recordar, sólo a sentir,
que no hay dolor más grande que el dejarte marchar así,
el dormir nunca fue lo mismo,
despierta sueño y busco esa inspiración,
que tu nunca te llevaste porque estás aquí.
Pero soñar que vivo soñando, no me lleva a ningún sitio,
me pierdo en el tiempo y pienso que nunca llega esa señal,
que no existo en tu pensamiento, y no hay indice firme que me señale,
ni palabra amable porque sí,
ni interrogantes que vayan más allá de lo que pesan para mí.
El no ser definitivamente no tiene lugar,
más allá de lo pasado...
más allá de lo vencido...
más allá de mi corazón....

miércoles, 9 de abril de 2014

Te diría

No sé que decir, es el acabar con todo tipo de problemas
para no desnudarme frente a ti...
si me despojo de lo que para ti sólo puede que sean palabras,
quedaré desnuda, te entregaré mi alma y luego, ¿que será de mí?
Quiero que sepas que no te voy a llorar ni siquiera un poquito,
ni una lágrima más de lo necesario,
porqué ya morí otras veces, mucho antes de ti.
No sé que pensar ante tu mirada

me encuentro en tus brazos y cierro los ojos...
y lo deseo con toda mi fuerza,
pero los abro y no ha funcionado.
¿por qué todo tiene que ser tan complicado?
no soy ni la sombra de cualquier pensamiento tuyo que cruce mi mente para ti,
pero eso nunca jamás tendrá importáncia.
No seré ni el recuerdo, ni lo pasado de nada bueno o malo en tu vida
porqué hay cosas en la vida, que simplemente no tienen sentido.
Cruce de caminos desprovisto de acción y coheréncia salvo la que una pone
no hay palabras más dolorosas, que las que se deben fingir tras un "no me afecta"
y el tiempo pasa y pasa y yo no paso
No sé que hacer, ¡que fracaso!,
es sentirte fracasada tras el veneno de volver a abrir los ojos y ver,
que el tiempo sigue pasando
y yo no hago nada para evitar sentirme así, porque no puedo...
y tu no preguntas, ni te inmutas, ni das señal alguna, entro en pánico.
No quiero perder un segundo más sin estar a tu lado,
para evitar morirme en el própio veneno de mis pensamientos,
el tiempo pasa, y no perdona, y no lo pone todo en su sitio,
porque la mente tiene vida própia y decidió viajar lejos de aquí
buscando un rincón, dónde nadie sepa que ella es la única que entiende a mi corazón.
y te miro y no sé que decir: no me desnudaré frente a ti diciendo todo lo que siento,
porque muchas veces ya morí... muchas, antes de ti.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Nadando entre ángeles


Tengo algo que contar, lo más grande, lo más profundo, lo que nadie va a creer...
puedes seguir leyendo o puedes abandonar,
seguir pensando igual, dejar que todo sea cómo era,
o puedes dejarte llevar, cerrar los ojos y ver por primera vez en tú vida
la luz del dia más gris, la voz más dulce bajo el peor estruendo,
la mano más calida en la noche más fría,
el silencio más necesitado en el momento más oportuno,
o ese abrazo que para el tiempo y te devuelve la respiración.
¡Estoy nadando entre ángeles!,
así que perdón si en algún momento me olvido de mi suerte,
y me dejo llevar por la rutina, por el dia a dia de la gente más común,
¡perdona si alguna vez he llorado!, porque de una cosa estoy segura,
tu no te mereces que llore, porque por ti soy afortunada.
Buscando un sitio y busca que te busca, ahora encuentra el mío,
lo perdí en el astío de la falta de humanidad,
pero me olvidé de nuevo...
Hay tantos que no merecen un mal día tuyo,
porque sonrien, te buscan,
te abrazan con su mirada y te hacen sentir afortunada,
no dejes de ser tú para perderte en lo que es todo el mundo,
perdón de nuevo si me olvido,
de que estoy nadando entre ángeles.
Otros muchos he perdido, se fueron... demasiado pronto,
y creí encontrar la soledad a su marcha,
cuando en realidad, se fueron para vivir por siempre,
porque nunca en mi corazón conocerán el olvido,
pude perderme en la soledad de entre la gente,
¡nunca jamás os sentí tan míos!,
y la brisa marina me devuelve una sonrisa,
que me deja el recuerdo de haber tenido la suerte de que formeis parte de mí
al igual que yo formo parte de vuestra eternidad y por siempre,
cada vez que os echo de menos, esa brisa me devuelve la vida que os llevasteis,
a vuestra marcha para no iros jamás...
Pero sigo y pido perdón de nuevo, por haber olvidado,
de la fortuna de tener todo lo que tengo y a veces no valoro,
porque me puede la pena de ver que la gente es sólo gente,
cuando en realidad, la vida os ha puesto en mi camino,
y ¡que gran fortuna la mía!, recibir ese abrazo,
o esa palabra o mirada, o revivir el recuerdo,
¡que fortuna la mía!, saber que hay tanta gente ahí fuera,
y yo aquí, ¡nadando entre ángeles me encuentro!


(para todos mis angeles, los que se fueron para quedarse aquí a mi vera y los que siguen en mi dia a dia haciendome sentir tan afortunada, Gracias!)

lunes, 13 de enero de 2014

Volverás???

No quiero encariñarme con tu llegada...
porque sé que tal cómo has venido, te volverás a ir,
y duele decirte que te echo de menos,
porque sólo son palabras para ti.
Soy dueña de la verdad de cada segundo
de cada milimetro que separa tus ojos de los míos,
las miradas esquivas que no mienten,
ni callan, y lloran a gritos.
Encerrada en el absurdo me entrego,
a ese tiempo que no cura, pero tapa agujeros.
No quiero encariñarme con tu llegada, no me mires!,
porque contra tu mirada, no hay más, me rindo...
Nunca me he sentido tan desnuda,
y nunca la falta de aire me lleno tanto de vida.
Y te irás y todo serán palabras y recuerdos de ese tiempo
que tan hábil pasa de puntillas,
y esperaré y esperaré a que se llenen los agujeros.
Caerán las hojas, y el tiempo cálido llorará la llegada del invierno,
y yo descolocada, buscaré un sentido, y pensaré que ha sido un sueño.
Encariñada de la mirada esquiva que no vuelve,
por encariñarme con tu llegada
no habrá más remedio que llorar la partida de lo que quizás fué real,
cómo el calor llora al invierno,
y no quedará remedio a la locura de esperar
que las palabras nunca fueran sólo palabras,
y los hechos fueran más que eso,
porque me he encariñado con tu llegada,
y pronto tendré que volverte a decir adiós, me temo.
Cosas para las que no estoy preparada...
Esperaré que pase el invierno,
ese tiempo tan hábil que te trajo hará el resto.