creo que se fue un día no muy lejano tras tu adiós incierto.
No hay dolor más grande que el dejar marchar a alguien antes de poder ser...
Y si pienso, la encuentro (¡y es que no falla!),
amarrada a ti, a tu lado, ocupando ese lugar que el tiempo me arrebató.
Nunca debí dejarte marchar...
No creo que dormir sea lo mismo desde entonces,
prefiero estar despierta para soñar.
Es injusto el no ser, porque no tiene lugar.
Me pregunto cada día a cada minuto que estarás haciendo
y espero la señal de que tu pensamiento,
me alcance y me señale con el dedo,
estarás demasiado ocupado siendo feliz sin pensar en lo pasado,
en lo que el tiempo te ha arrebatado o quizás nunca "fue" para ti.
Perdoné el querer sin sentido, perdoné a la vida el haberte puesto en mi camino,
perdoné al tiempo que no te trajera de nuevo después de la magia... nunca "fue".
Sufro porqué nunca debí dejarte marchar, y tu nunca debiste querer marcharte,
de ser así, así quedaron las cosas, perdidas en el tiempo...
a medio camino de un enorme sin sentido,
entre tu paso firme y al frente y mi pensamiento perdido.
Dónde el tiempo no alcanza a recordar, sólo a sentir,
que no hay dolor más grande que el dejarte marchar así,
el dormir nunca fue lo mismo,
despierta sueño y busco esa inspiración,
que tu nunca te llevaste porque estás aquí.
Pero soñar que vivo soñando, no me lleva a ningún sitio,
me pierdo en el tiempo y pienso que nunca llega esa señal,
que no existo en tu pensamiento, y no hay indice firme que me señale,
ni palabra amable porque sí,
ni interrogantes que vayan más allá de lo que pesan para mí.
El no ser definitivamente no tiene lugar,
más allá de lo pasado...más allá de lo vencido...
más allá de mi corazón....