jueves, 23 de octubre de 2014

Te dije adiós

Dicen que saber decir adiós es señal de madurez...
He decidido escribir una carta para no despedirme, porqué mañana volverá a salir el sol para mí.
Cuando esperas que pase algo, nunca llega a la altura ni de tus expectativas ni de las circunstancias, y quizás un abrazo, una apuesta, un beso fuera de lugar, un gesto mal comprendido o hasta mal realizado, un hola en el lugar equivocado, ese mensaje que nunca se debió mandar, esa criatura ausente que no inspira al que no siente, ese camino equivocado, esa mirada furtiva, ese apretón de manos...un abrazo....cada abrazo... cada palabra que duele, todo lo que hice, lo que no hice, lo que pensé y lo que ya no pienso, lo que ahora siento, lo que sentí, un juego, un hola en el momento equivocado y una mirada....cada mirada... una sonrisa, un café, la soledad de la despedida, una emisora equivocada, una canción, esa imagen de la autopista, un aroma, una broma, y otro juego, un juego equivocado, con quién no tuvo que ser.
Te lo dí, lo cogiste, lo perdí, te perdí sin decir adiós: te perdiste!. ¡Maldita puerta que ni se cierra ni se abre!, y entonces escuchas algo, algo que duele, que no escucho de tu boca, pero de ella salió, un ¿por qué? en el momento impreciso, después de tantos porqués indica que...una persona, esa persona...la persona equivocada, en el momento equivocado, en el sitio equivocado. Y no soy yo o quizás sí...o lo fui, quizás me hiciste ser, ya no recuerdo.
Te dije adiós en el preciso momento en que te olvidé...
Quizás si haya madurado, quizás sea voluntad, quizás nunca hubo un abrazo lo suficientemente sincero, para ser más poderoso que el veneno que escupiste y me largó de tu lado.


Nota de la autora:
Nunca puede haber nadie (amigo, pareja, conocido, compañero), que te quiera para llenar huecos, que te duela tanto si está cómo si no, que sepa de ti lo suficiente cómo para saber que lo estás pasando mal y no preguntarte, o que te utilice en cada cosa que hace. Gente que utilice tus sentimientos para condicionarte sabiendo que harías cualquier cosa por ellos. Gente que sólo acuda a ti para sacudirse sus miserias y para los buenos momentos te excluya, gente que te abrace porque sabe que tu si lo haces desde el corazón... vuelve a nacer con cada no a una persona así, "los escorpiones y las serpientes siempre se esconden debajo de las piedras".