miércoles, 6 de enero de 2016

¿que hay de la ilusión?

Que se me acabe la vida pensando que quizás no hay nada más lejos de este ancho mar...
que muera en silencio a cada suspiro la ilusión de poderte encontrar.
Dicen que el amor más intenso se esconde en el silencio más profundo,
yo digo que el amor más intenso no se puede esconder.
He dejado el romanticismo, para empezar a ser inteligente
las palabras ya no son ni siquiera un eco para mí.
Quién quiere algo, simplemente va a por ello,
y no hay discurso, palabra o verso que agote el que hacer.
crecemos, y nos volvemos complicados...
hacemos la exclusividad de todo lo que nos rodea,
nos volvemos mas abiertos para afuera, y a la vez más cerrados,
no hay fortaleza más grande que la que construimos con las piedras que encontramos.
y ya no me creo nada de lo que dices, ni nada de lo que diga...
no hay espacio perdido en el tiempo que pueda borrar el interés,
no hay excusa que pueda con eso,
si no hay momento, no hay ganas, no hay tiempo que perder.
Y la ilusión se fué, en algun momento, tal cual...
voló tan lejos que ya no la puedo alcanzar.
No tengo las alas que prometen con la libertad,
no tengo la fé para lanzarme a volar.
Y miro, y hay tantas cosas buenas, tanta felicidad, que me escondo tras ellas
no hay nada en el mundo que pueda valer más.
Pero recuerdo esa ilusión, ese sentimiento...
y sólo espero que alguien se llene de ganas para poder luchar,
no hay demostración más grande que el dia a dia pueda darte.
No hay amor más sincero y silencioso
que el que se abre camino en las adversidades,
que el que lucha por lo que quiere y lo que cree porque lo siente,
sin tiempo, ni excusa, ni demora, ni palabra, sin más.
Tengo una gran fortaleza hecha con esas piedras,
pero estas alas no sirven para alcanzar
la ilusión que se fué algún dia, en algún momento, imposible recordar...
y me centro en todo lo bueno, me aferro a la felicidad,
pero me falta esa ilusión que apenas puedo recordar.


miércoles, 2 de septiembre de 2015

¿y si cada noche viniera una estrella a hacerme compaňía?

Y si como decía la canción, ¿cada noche viniera una estrella a hacerme compaňía?,
y me recordara que no estoy sola y me recalcara lo fantástica que es mi preséncia y como mis ojos la iluminan...
¿y si cerrara los ojos y me perdiera para siempre en esos labios que me buscaban, que yo tanto ansiaba?...
que toda mi vida llevaba esperando y tan poco lo sabía.
Es duro extraňar a alguien que quizás nunca existió.
y contaré estrellas, y buscaré la manera de hacer mía esa luna, para que puestos a soňar, lo hagamos a lo grande.
y cierro los ojos y me transporto a ese dia,
en el que tu preséncia ilumina mi vida.
Que duro es extraňar a alguien que quizás sólo pasó.
y contaré estrellas hasta dar con tus ojos,
con esa mirada que un dia me acarició,
y no es justa la soledad del que un solo momento ansía,
venderse al fuego que tu estela dejó.
y si como dice la canción ¿cada noche viniera una estrella a hacerme compaňía?,
Y me llenara de su luz y su calor,
para mostrarme que nunca una realidad quedó más lejos de ser una ilusión...
que poco me importa soňarte, buscarte y volver a esos besos,
que me dejaron huérfana del tiempo y en la locura del adiós.

jueves, 23 de abril de 2015

El no adiós

Si me miras a los ojos, verás cuánto he crecido...
en cada segundo que he llorado tu ausencia, me recree.
Para crear este ser que ahora te mira a través de estos ojos oscuros,
vacíos y llenos del nada que dejaste.
Debía crecer y dejarte ir para hacerlo,
pero la perdida nunca se hizo para mí.
Soñaba con los abrazos, no hay adiós en mis sueños,
me costó arrancarte, te quedaste aquí.
Cada mensaje que no contesté,
cada palabra que no te escribí,
cada saludo que te negué,
perdiendo la mirada en ese infinito improvisado
para mantenerme alejada de ti y de mí.
Y ya no duele tu ausencia, no,
porque nunca estuviste, fui yo la que te quiso retener aquí.
Eras importante y ese papel no querías,
te largaste con mucho aire, sin mirar atrás y sin quererte ir,
no hay dolor en el tormento del no adiós predispuesto,
y que sé yo...si la vida aún está por venir.
Si me sorprende el todo en cada quiebro,
y de un giro casi vuelco por despertar de ti.
Ahora si me miras a los ojos, verás que he crecido...
en cada minuto que te he añorado y no te lo dije, me centré.
El dolor me alejó de ti para acercarme más a mí,
de las sombras que fui renazco para buscar la luz,
y despertar del sueño amargo del no adiós,
porque no habrán más mensajes, ni más "holas", ni momentos absurdos,
en la intermitencia del estar aquí.
Te fuiste con mucho aire, sin mirar atrás y sin quererte ir,
para pisar tan profundo en mi alma inquieta
y quejido de la ausencia de ti.
Mírame a los ojos que grande me he hecho...
la inmensidad no se hizo para ti.


martes, 9 de diciembre de 2014

¡Voy a crear para ti un árbol de navidad!...


¡Voy a crear para ti un árbol de navidad!...
he cogido la escalera más alta y le he pedido ayuda a los ángeles, para que me ayuden a poner las luces dónde mi mano no alcance.
Tendrá muchos pisos, para que decidas desde cual de ellos quieres ver el presente y te sientas seguro por su frondosa copa.
Tendrá muchos regalos colgando, señal de cada abrazo, de cada palabra, de cada sonrisa, de cada beso, para que cuando tu quieras, puedas contarlos y ver lo mucho que te extraño, el bien que haces en mi vida y que cada segundo contigo, para mí, es un regalo.
Tendrá un tronco tan fuerte cómo el cariño que te tengo, y tan duro, cómo cada segundo que te vi llorar o sufrir o posiblemente he sentido que te he perdido este año, para evitar que el viento cuando llegue el duro invierno, lo tire.
¡Tendrá nidos de pájaros, para regalarte la música y la vida!
Tendrá numeras piñas, para que en tu vida, nunca llegue la hambruna y tendrá muchos lazos, para hacerte llegar el deseo de que me sigas regalando momentos a tu lado...
Le pondré muchas, muchas luces, para que nunca veas la oscuridad y nunca te pueda el miedo, y será alto cómo la luna, para que nunca dejes de soñar en alcanzarla.
¡Voy a crear para ti un árbol de navidad!,
para darte las gracias...
para decirte lo que me importas...
para mostrarte que tu vida me es preciosa...
y para desearte, que pases unas muy felices fiestas...
y te subas a lo alto y puedas coger las estrellas y hacer que todo tus deseos se cumplan...

¡FELICES FIESTAS!



jueves, 23 de octubre de 2014

Te dije adiós

Dicen que saber decir adiós es señal de madurez...
He decidido escribir una carta para no despedirme, porqué mañana volverá a salir el sol para mí.
Cuando esperas que pase algo, nunca llega a la altura ni de tus expectativas ni de las circunstancias, y quizás un abrazo, una apuesta, un beso fuera de lugar, un gesto mal comprendido o hasta mal realizado, un hola en el lugar equivocado, ese mensaje que nunca se debió mandar, esa criatura ausente que no inspira al que no siente, ese camino equivocado, esa mirada furtiva, ese apretón de manos...un abrazo....cada abrazo... cada palabra que duele, todo lo que hice, lo que no hice, lo que pensé y lo que ya no pienso, lo que ahora siento, lo que sentí, un juego, un hola en el momento equivocado y una mirada....cada mirada... una sonrisa, un café, la soledad de la despedida, una emisora equivocada, una canción, esa imagen de la autopista, un aroma, una broma, y otro juego, un juego equivocado, con quién no tuvo que ser.
Te lo dí, lo cogiste, lo perdí, te perdí sin decir adiós: te perdiste!. ¡Maldita puerta que ni se cierra ni se abre!, y entonces escuchas algo, algo que duele, que no escucho de tu boca, pero de ella salió, un ¿por qué? en el momento impreciso, después de tantos porqués indica que...una persona, esa persona...la persona equivocada, en el momento equivocado, en el sitio equivocado. Y no soy yo o quizás sí...o lo fui, quizás me hiciste ser, ya no recuerdo.
Te dije adiós en el preciso momento en que te olvidé...
Quizás si haya madurado, quizás sea voluntad, quizás nunca hubo un abrazo lo suficientemente sincero, para ser más poderoso que el veneno que escupiste y me largó de tu lado.


Nota de la autora:
Nunca puede haber nadie (amigo, pareja, conocido, compañero), que te quiera para llenar huecos, que te duela tanto si está cómo si no, que sepa de ti lo suficiente cómo para saber que lo estás pasando mal y no preguntarte, o que te utilice en cada cosa que hace. Gente que utilice tus sentimientos para condicionarte sabiendo que harías cualquier cosa por ellos. Gente que sólo acuda a ti para sacudirse sus miserias y para los buenos momentos te excluya, gente que te abrace porque sabe que tu si lo haces desde el corazón... vuelve a nacer con cada no a una persona así, "los escorpiones y las serpientes siempre se esconden debajo de las piedras".

lunes, 16 de junio de 2014

El "no ser" no tiene sentido

Llevo mucho tiempo detrás de mi inspiración,
creo que se fue un día no muy lejano tras tu adiós incierto.
No hay dolor más grande que el dejar marchar a alguien antes de poder ser...
Y si pienso, la encuentro (¡y es que no falla!),
amarrada a ti, a tu lado, ocupando ese lugar que el tiempo me arrebató.
Nunca debí dejarte marchar...
No creo que dormir sea lo mismo desde entonces,
prefiero estar despierta para soñar.
Es injusto el no ser, porque no tiene lugar.
Me pregunto cada día a cada minuto que estarás haciendo
y espero la señal de que tu pensamiento,
me alcance y me señale con el dedo,
estarás demasiado ocupado siendo feliz sin pensar en lo pasado,
en lo que el tiempo te ha arrebatado o quizás nunca "fue" para ti.
Perdoné el querer sin sentido, perdoné a la vida el haberte puesto en mi camino,
perdoné al tiempo que no te trajera de nuevo después de la magia... nunca "fue".
Sufro porqué nunca debí dejarte marchar, y tu nunca debiste querer marcharte,
de ser así, así quedaron las cosas, perdidas en el tiempo...
a medio camino de un enorme sin sentido,
entre tu paso firme y al frente y mi pensamiento perdido.
Dónde el tiempo no alcanza a recordar, sólo a sentir,
que no hay dolor más grande que el dejarte marchar así,
el dormir nunca fue lo mismo,
despierta sueño y busco esa inspiración,
que tu nunca te llevaste porque estás aquí.
Pero soñar que vivo soñando, no me lleva a ningún sitio,
me pierdo en el tiempo y pienso que nunca llega esa señal,
que no existo en tu pensamiento, y no hay indice firme que me señale,
ni palabra amable porque sí,
ni interrogantes que vayan más allá de lo que pesan para mí.
El no ser definitivamente no tiene lugar,
más allá de lo pasado...
más allá de lo vencido...
más allá de mi corazón....

miércoles, 9 de abril de 2014

Te diría

No sé que decir, es el acabar con todo tipo de problemas
para no desnudarme frente a ti...
si me despojo de lo que para ti sólo puede que sean palabras,
quedaré desnuda, te entregaré mi alma y luego, ¿que será de mí?
Quiero que sepas que no te voy a llorar ni siquiera un poquito,
ni una lágrima más de lo necesario,
porqué ya morí otras veces, mucho antes de ti.
No sé que pensar ante tu mirada

me encuentro en tus brazos y cierro los ojos...
y lo deseo con toda mi fuerza,
pero los abro y no ha funcionado.
¿por qué todo tiene que ser tan complicado?
no soy ni la sombra de cualquier pensamiento tuyo que cruce mi mente para ti,
pero eso nunca jamás tendrá importáncia.
No seré ni el recuerdo, ni lo pasado de nada bueno o malo en tu vida
porqué hay cosas en la vida, que simplemente no tienen sentido.
Cruce de caminos desprovisto de acción y coheréncia salvo la que una pone
no hay palabras más dolorosas, que las que se deben fingir tras un "no me afecta"
y el tiempo pasa y pasa y yo no paso
No sé que hacer, ¡que fracaso!,
es sentirte fracasada tras el veneno de volver a abrir los ojos y ver,
que el tiempo sigue pasando
y yo no hago nada para evitar sentirme así, porque no puedo...
y tu no preguntas, ni te inmutas, ni das señal alguna, entro en pánico.
No quiero perder un segundo más sin estar a tu lado,
para evitar morirme en el própio veneno de mis pensamientos,
el tiempo pasa, y no perdona, y no lo pone todo en su sitio,
porque la mente tiene vida própia y decidió viajar lejos de aquí
buscando un rincón, dónde nadie sepa que ella es la única que entiende a mi corazón.
y te miro y no sé que decir: no me desnudaré frente a ti diciendo todo lo que siento,
porque muchas veces ya morí... muchas, antes de ti.