martes, 30 de noviembre de 2010

Me caí del pedestal

Destino, iba andando por un verde prado, donde el sol cubria de oro los sube-baja de las colinas, dónde el aire ondeaba la fina y dorada hierba, dónde se mezclaba la realidad con la ficción...andava por los jardines de la vida, sorprendido de cada imagen, de cada color, de la brisa y de su aroma. Destino, buscaba algo...algo que poder tocar y volver mágico, sospechaba que tenía un don. Igual que ese sol, igual que esa brisa, igual que la música que el viento regalaba, igual que el recuerdo que provocaba cada segundo por esos paisajes de la vida. De repente, a lo lejos, destino divisó algo, había una enooorme piedra en lo alto de una colina, una piedra gris y blanca, una piedra esculpida, que aguardaba sin compasión y con misterio una joven que permanecía inmóbil en el suelo, justo al ladocon su cabeza entre las manos. Paso a paso, se dirigió hacia allí, sentía que tenía que estar allí...
-hola....(destino se quedó mirando fijamente a la chica que sollozaba, y acto seguido inspeccionó lo que no tadaría en cercionarse era un pedestal).
- Te he visto desde el otro lado de la colina, sería imposible no hacerlo. ¿que te pasa?, ¿por que estás aquí?...¿acaso te castigo algun Dios?. La chica levantó la cabeza y retiró sus manos lentamente. -No...no me castigó ningún Dios. Fué un humano, alguien que decía que me quería me construyó este pedestal y me colocó encima, creía que era dónde debía estar...
-pero, no estás encima. ¿y el humano?, ¿dónde está? ¿cómo construyó esto?...debió costarle mucho trabajo...
- No...no sudó ni una gota de sudor levantando ese pilar, lo hizo con sus palabras. Yo le amaba y no dejé nunca de demostrarselo y su falta de costumbre hizo que con sus palabras este pedestal fuera creciendo dia a dia, le dije que no merecía esto, porque mis actos eran fruto de mí corazón y que cuanto más alto fuera el pedestal, más posibilidades de caerme tendría. Así fué... Una tarde cambió de opinión, y con sus duras palabras me desmayé y caí desde lo alto.... (Destino miró a la chica y se quedó boquiabierto levantando su cabeza hasta lo alto de la piedra que permanecía a su lado)
-...debiste hacerte mucho daño...
-No, solo me duele el corazón.
-Nunca debiste estar ahí arriba, nunca...la gente que de verdad te quiera no te querrá ver nunca en un pedestal, te querrá libre para poder disfrutar de tu compañía, para poderte abrazar, para poderte mirar a los ojos cuando te hable y te diga lo maravillosa que eres. Nadie que de verdad te quiera, te pondrá en un pedestal...porque los que de verdad te quieren, desean pasar su tiempo contigo, aprender de ti. Destino le tendió su mano a la joven y le dijo que nadie se merecía que permaneciera en el suelo por él y que debía liberarse de esa cárcel sin barrotes y los dos se dirigieron en busca de esos rayos de sol. que mejor destino que seguir la luz de la vida... moraleja: Los pedestales son letales, nadie merece la responsabilidad de encontrarse en uno. No le construyas un pedestal a nadie, seamos constructivos: regala el cielo son tu amor y tu cariño. Quiere más y mejor, necesita menos. Construye de las imperfecciones de los que te rodean, porque son lo que les hace maravillosos... La chica fué tocada por el Destino, se levantó y ando hacía una vida mejor, el pedestal se quedó allí: vacío.

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Julia