
Desterramos al amor desdeñado
por hostil y macarra,
desbancamos a cupido por Ares
y no pronunciamos palabra,
desnudamos la mente del galán
de palabra facilona y pensamiento poco casto.
Violamos la hipocresia de la muchacha casta y el fácil llanto
esperando a su verdadero amor que la despoge y le dé cobijo
del frío y largo invierno de la soledad del dia a dia.
¿Cuanto amor cabe en un hecho, o en una palabra,
en un abrazo o un beso, en un "te quiero" o una rosa,
en una mirada o en el lecho?
No engañes a tus palabras con tus pensamientos
para vender tranquilidad a mis oidos,
no mientas, ni me mires ni me robes la respiración al hacerlo.
No jures, perjures y así cometas injurias
de quien eres, que soy ni de dónde has venido.
Ignorante, farsante que te llevaste mi alma y
hoy sigues ignorando cual dolor causaste.
Miente, jura, apuesta, engaña:
¡bien por tu corazón galante!.
Vive tu vida sin causar más dolor que el que nunca se repone,
jura, perjura y olvida quien soy que eres y por dónde llegaste...
Me ha gustado mucho, Julia.
ResponderEliminarmuchísimas gracias!. Es algo que nació de algo que...bueno! sobran las palabras.Muchas gracias por pararte a leerla y por el comentario. Un abrazo!.
ResponderEliminar