miércoles, 24 de octubre de 2012

Immortalidad

En el filo del mundo me hayo sentada en el suelo, y el viento acaricia mi pelo, cómo nunca lo he sentido, es curioso, que a veces sea necesario morir para sentirte vivo.
Puedo pensar, más bien, no puedo dejar de hacerlo, tengo miles de preguntas pero aquí las respuestas aparecen solas, encontrandome a mí misma con el infinito.
No hay tiempo, no hay dolor, y si caben las dudas, todas serán resueltas por el tiempo inexistente.
No pienso en los míos, porque nunca fueron tan míos, y no me siento vacía porque estoy llena del amor que recibí mientras sentía, mientras sufría, mientras existía el tiempo y las dudas nunca se resolvían.
Es curioso que todo me haya traído hasta aquí, es curioso sentirme así.
Recuerdo las sonrisas, los abrazos, la magia de los besos, todos los buenos momentos, ese tiempo que no encuentro, de alguna manera, se llevó los malos.
Cierro los ojos y veo la música, porque está dentro de mí, más ya no la oígo, ¡la he hecho mía!. Y siento la luz porque soy luz y vuelo, vuelo hacía el cielo infinito de un azul brillante.
La libertad alcanzo y no necesito ver que el bello más rotundo me rodea,
y no necesito saber que estoy llorando porque la felicidad me inunda, porque soy luz vagando libre muy, muy lejos del filo del mundo.
No hay prisas, ni penas, ni malas sensaciones, ni angustias, porque ahora estamos yo y el infinito, y jamás en la vida me sentí tan llena de vida.
No lloreis por la perdida, porque la perdida no existe, la grandeza del espíritu vivirá para siempre.
Resistirá el alma a pedacitos en cada corazón que latió alguna vez por mí y en cada momento, en cada rincón dónde sea recordada...
No hay más grandeza que el recuerdo, ¡porque el recuerdo te hace grande!.
me vereis vagando, me sentireis a cada paso. La immortalidad me devolverá la vida...


(A lo míos, que se fueron, os quiero, dónde quiera que esteis. ¡No importa dónde, porque en mi corazón vivís!)

lunes, 22 de octubre de 2012

El muro

Tengo un muro, un muro, dónde tu no entraste en su dia, y después me llamaste borde,
que me sirve para protegerme del sol, la lluvia, las piedras y las malas hierbas,
un muro fantástico y brillante dónde cuelgo las fotos de la gente que quiero,
dónde ningún vecino, escucha, cree o vé lo que puedo hacer, hago o dejo de ser.
Un muro que inventé, que a veces se desarma, pero que de nuevo levanto.
Quizás me hayan hecho daño, crees, quizás me hayan fallado dices,
es algo que levanta la curiosidad de toda la gente que pasa por mi vida,
algunos lo comprenden, la mayoría lo acepta, algunos incluso, pierden tiempo estudiando
cómo podrían hacerlo para saltarlo, o cual es su punto débil para derribarlo...
Tengo un muro lleno de agujeros, por donde entra la luz, por dónde escucho,
por dónde puedo deducir, si me asomo o cierro, si soy yo quién lo salta o si opto por brindarlo.
Quizás ya no resulte tan fantática, porque de golpe me he vuelto más humana,
y si lloro no me busques, estaré detrás del muro,
y si me haces daño, tendrás que saltar porque yo estaré cansada de levantar más metros de piedras a mi alrededor con las que tu me hayas tirado.
A veces lo abandono con la mirada de alguien a quien quiero,
no me gustan las fortalezas de piedra...
Si, señor, tengo un muro, y no es que esté orgullosa,
algunos lo comprenden, la mayoría lo acepta, algunos incluso, pierden tiempo estudiando
cómo podrían hacerlo para saltarlo, o cual es su punto débil para derribarlo...
¿serás lo suficientemente fuerte tú para llevarlo a cabo?.
Tengo un muro, y no es que esté orgullosa, de que algo así pueda separarme del mundo,
pero el mundo lo puso ahí y yo lo escalo,
y ese muro dónde tu no entraste en su dia, te contempla salir por la puerta grande. 

lunes, 15 de octubre de 2012

Cosas que nunca dije y las que me quedan por decir...

A ti que estás ahí sentado, podría tener tanas cosas que contarte, podría hacer un momento interminable, pero el tiempo es limitado, intentaré ir al grano y no dejarme nada importante... porque ¿sabes?, tú eres sumamente importante, y aunque te lo he dicho muchas veces, creo que sólo oyes en ello, las palabras que pronuncio, así pues, te pido que me escuches atento, si no, nada de esto tendrá sentido y, ¡ay, cómo cuesta pronunciar todo esto!. Despues de leído, seré como un campo abierto: completamente vulnerable.

A ti, que estás leyendo esto, sabes que mi vida está ligada a la tuya, porque apareciste en ella, y quizás en algún momento hayas desaparecido, o lo hayas intentado, o haya creído perderte, quizás creyeras que lo hacías, pero nunca lo conseguiste, porque no podrás abandonar mi corazón: ya te dije que te quiero, y una vez más no diste importancia a ello, más allá de las letras que pronuncio o de las que tu lees cuando ves "Te quiero".



A ti, que ahora piensas y yo te digo, no habría sentido en nada de esto si tú en mi vida no estuvieras y recuerdo, y escucho tus batallas, tus conquistas, el que se hizo de áquel que yo creía conocía, pero te miro a los ojos y te encuentro, ¡no me gusta para nada haber escuchado todo esto!, ni que hayas conocido el dolor, ni verte perdido, ni sentir que no estás cuando quiero que estés conmigo.

A ti, al que abrazo, incluso cuando no está, al siempre bienvenido y triste adiós si te vas, al que busco, al que encuentro, al que se queda conmigo cada vez que aparece y reaparece y desaparece y triste adiós de nuevo... a quién evito las penas, procuro felicidad, a ti que tantas cosas te diría, que se me olvidan la mitad.

jueves, 4 de octubre de 2012

La playa

Paseo de la mano de mi soledad, con la única certeza de que me acompañan mis pensamientos por esta playa de mis sueños, y sé que es así, porque duele...
Cuanto amor se pierde en el tiempo, y cuanto perdemos por dejar pasar el momento de decir, simplemente esas palabras tan difíciles: "te quiero"...
Puedes encontrar la felicidad infinita con la simple compañía de alguien a quien quieres, y sabes que así lo sientes, porque esa felicidad no es gratuita, y encuentras un puro renacer en cada una de sus sonrisas.
Me pierdo a orillas de mi querida playa entre mis pensamientos, y ese infinito, que parece que nos acerca y nos separa constantemente, me alimento del recuerdo de cada sonrisa, creeré que es suficiente, y seguiré caminando a algún lugar entre yo y ninguna parte...
El miedo no es buen compañero de viaje, tampoco lo es y eso lo sé, la incerteza del que no puede ofrecerte nada, más que esa felicidad inmediata, que te hace renacer del recuerdo de una sonrisa...pero ya no buscas eso, ya no es eso lo que necesitas, quieres más.
No me pidas que hable, si debo decir lo que pienso me convertiré en "narradora errante", porque entonces, abandono de la mano a mi playa para dejarme conquistar por el miedo, y me lleva al principio... y hace frío, y siento pena, porque no te encuentro, ¡que complicado es todo, cuando no es el momento!.
Cierro los ojos, y ese sonido me devuelve a mi playa, es curioso, que el sonido de una voz sea capaz de devolverme a la vida, pero me entrega de nuevo a la soledad, aquí en mi playa, ya me siento y espero, sólo puedo esperar, a que eso que necesito, venga a mi encuentro.