martes, 28 de abril de 2009

Cuando miras hacia dentro sientes miedo...miedo de ver que no eres lo que los demás te han hecho creer, miedo de ver que no tienes lo que necesitas, miedo de ver que no eres capaz de conseguirlo, miedo de sentir...puedes sentirte encerrado en un cuarto oscuro sintiendo el calor de tu expiración, puedes oir como tus pensamientos hacen eco, tus recuerdos...todas esas cosas que hacen que ese cuarto se cierre con llave y sientas que estás perdido dentro de esa jaula.
Ahora me asomo hacía esa incertidumbre con el miedo de oir todo aquello que tanto daño me hizo: lo que nunca dije, con el miedo de ver todo aquello que tanto me aterra: lo que nunca debí haber vivido, con el pánico de que esa habitación me absorva y me quede prisionera en todo aquello que sé que existe y que no quiero que forme parte de mí: mis cicatrices.
Puedo cruzarme de brazos y piernas y dejar que ese sentimiento pase, puedo arrodillarme y rogar clemencia, puedo esconder mi cabeza entre mis rodillas mientras lloro y me siento tan desgraciada, puedo emborracharme en mis làgrimas...puedo decidir bailar....bailar al son de esas palabras con los ojos cerrados estrujada en mi própio pecho y pensar que todo va a salir bien porque no me escondo tras esas imagenes con el cálido aire de mis expiraciones, porque prefiero chillar y asustar al eco de esas palabras... sigo despierta y yo nunca me canso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Espero que os haya gustado, por favor no dudéis en darme vuestra opinión, si habéis entrado aquí es porqué sois importantes para mí, por tanto lo que me queráis decir, tambien lo es. Un abrazo!.
Julia